¡¡¡LOS DERECHOS HUMANOS SON PARA HUMANOS DERECHOS!!!

Aclaración:

El presente testimonio se presenta a los lectores como una crónica. Por este motivo, se debe leer de atrás (el principio) hacia adelante (desarrollo y final); en otras palabras, de lo más viejo a lo más reciente. En cualquier caso y dadas las circunstancias, de no disponer de mucho tiempo, me tomé la molestia de etiquetar algunos hechos o personajes para entrar en contexto. Dicho todo esto, a iluminarse con la verdad de mi testimonio.

30 abr. 2011

Diario Íntimo de José Luis Martínez Gullota (1)

16/06/55
Querido diario:

Encuéntrome completamente angustiado por todo lo que ha estado sucediendo en los últimos meses en la patria. Persecución política, difamación de la Iglesia y de los curas, agresividad popular a todo lo que muéstrese reacio a la política del tirano. Temo que suceda lo peor, la masacre, el derramamiento de sangre, el terror de este vicario de Maximiliano Robespierre, el incorruptible de la guillotina.
Tengo miedo y no lo escondo. Sin embargo, los compañeros del Partido Comunista que conocí hace unos días en la movilización del Corpus Christi señaláronme que no tardarían las bases obreras en ser conscientes de la mentira del Tirano y actuarían con conciencia de clase para derrocarlo. Al momento de preguntarles qué sucedería después, respondiéronme con un tono liviano que “eso es lo que menos nos debería importar”. Tienen razón, lo importante es acabar de una vez y para siempre con el malvado que ha hecho de nuestra patria un ente apartado de los beneficios de la alianza con los Estados Unidos y la acercó  a los intereses del Imperio Soviético, opuesto a la democracia y a la naturaleza y tradición liberal que cultivamos desde Alberdi a la fecha.  Nadie ha hecho más daño a la patria y a las buenas costumbres que el Tirano. ¿Acaso débase morir para que la patria libérese del autoritarismo y el impacto herético y los negros del interior con las patas mojadas en la fuente? ¿Acaso débase hacer desaparecer al tirano para que todo vuelva a la normalidad?
Encuéntrome cansado de pagarles aguinaldo a mis obreros en la fábrica de bicicletas. No sé qué hacer y niégome a rendirme ante las circunstancias de opresión económica y sujeción del mercado al imperio del Estado Nacional. Empresarios y políticos opositores, todos hémonos puesto deacuerdo y decidímonos a presentar batalla al Tirano.
Hoy por la mañana hablé con Ricardo Balbín y él alentome a seguir adelante:
“Muy bien, José Luis, es momento de poner las cartas sobre la mesa y terminar con el autoritarismo antes de que los cambios sean irreversibles”, díjome en el Comité Radical. Cuando húbele preguntado si teníase un plan bajo la manga, el caudillo de boina blanca respondiome que sí lo tenía y sólo necesitaba de un golpe de suerte. “Vamos a terminar con el autoritarismo” repitió antes de irse con algunos copartidarios a visitar la casa de Isaac Rojas, como habíame anticipado al comienzo de la conversación que mantuvimos.
Téngole mucha fe a Dios que todo lo ve. Él sabe que el Tirano riose de la Santa Sede Episcopal al inventar un culto alternativo, al pretender separar a la Iglesia del Estado, al defender el derecho de las mujeres de ejercer la prostitución y alentar, así, la promiscuidad. Él sabe que los argentinos debémonos separar de los brutos y malaprendidos seguidores del Tirano, ajenos a las leyes y costumbres de la Pampa Húmeda y los códigos de los terratenientes. Él guiará las mentes y los corazones de los argentinos a quemar esa Ley Suprema dictada por un Congreso corrompido por el pecado y los favores del Tirano. Él encaminaranos hacia la providencial meta de los argentinos y eliminará a los vástagos de la política díscola más reciente.  Sólo Él, mediante su luz divina, devolveranos nuestro destino y nuestro papel como granero del mundo.

Encuéntrome exaltado,  el Tirano ha muerto en las explosiones. Todos han muerto. Los seguidores del Tirano, arrástranse, desmembrados, por la Plaza de Mayo. Cadáveres decoran el ambiente y muéstrannos la liberación de la patria del autoritarismo que la sojuzgaba. Soy feliz. Encuéntrome emocionado mientras bébome whisky del pico de la botella y escribo estas líneas, amado diario. Ricardo Balbín llamome a mi hogar para afirmar que “todo ha marchado color de rosas”. Ciertas son las palabras del caudillo de blanca boina. Hemos liberado a la Argentina de la desviación que prodújose en la última década.

Hállome indignado. Sorpresivo fue enterarme que el Tirano sobrevivió al santo bombardeo a la Plaza de Mayo. Aparentemente, extirpar los tumores de la patria es mucho más difícil de lo que esperábamos.

2 comentarios:

Ricardo dijo...

Y eso que el fenotipo de Martínez Gullota bien podría hacernos pensar que sería una clásico partidario del Eje.
Distinto sería el caso de Assman, no sólo por su fisonomía, tan característica de las soleadas costas californianas sino que, además, tiene nombre de superhéroe.

Alexei dijo...

Ricardo: ¿No te parece que el nombre de Martínez Gullota fue algo premeditado?

Un abrazo y gracias por pasarte...