¡¡¡LOS DERECHOS HUMANOS SON PARA HUMANOS DERECHOS!!!

Aclaración:

El presente testimonio se presenta a los lectores como una crónica. Por este motivo, se debe leer de atrás (el principio) hacia adelante (desarrollo y final); en otras palabras, de lo más viejo a lo más reciente. En cualquier caso y dadas las circunstancias, de no disponer de mucho tiempo, me tomé la molestia de etiquetar algunos hechos o personajes para entrar en contexto. Dicho todo esto, a iluminarse con la verdad de mi testimonio.

20 dic. 2011

Un nuevo comienzo


Me mudé hace unos meses a Bella Vista tras un largo exilio en el exterior. Mi hogar es ahora una bella quinta que se encuentra sobre la Calle Sourdeaux.  La casa parecía que había sido habitada por hombres y mujeres y luego abandonada a su fortuna y decadencia arquitectónica conforme el paso del tiempo. Parecía que todos hubieran escapado de allí dentro. O quizás no. Quizás se los hubieron llevado quién sabe por qué razones hacia una perdición en la memoria y una muerte segura. Me estoy adelantando un poco al relato, pero sucede que no puedo negar mi ansiedad al escribir estas líneas. Iré directo al grano: